El espejo y yo.

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Voy a comenzar diciendo, siempre fui una chica con mucha autoestima. Siempre pensé altamente de mi misma y la gran mayoría de las veces me gustó lo que vi en el espejo. Desde pequeña fui muy sociable y extrovertida, tengo pocos amigos cercanos pero no me cuesta hablar con la gente o hacer conversación. Muchas veces mi personalidad me jugó en contra e hizo que me vieran como alguien egocéntrica que se cree mil veces mejor que el resto, en una posición de superioridad, otras personas me han venido a decir que no se acercaban a mi porque les intimidaba. Obviamente que yo nunca me creí mejor que nadie, simplemente me muestro segura y confiada de mi misma y eso casi siempre, es algo hasta anormal o mal visto. Vivimos en una sociedad en la que está mejor aceptado odiarse, que amarse. Que loco, no?
 La verdad es que construir una personalidad fuerte me llevó muchos años pero no me fue difícil, es algo que se fue dando solo casi sin buscarlo. Ahora, tengo que ser muy honesta con ustedes. Yo no suelo dejarme llevar por lo que digan de mi, no es algo que me afecte, nunca lo hizo. A mi me importa la opinión de solamente una persona en el mundo. La mía. El problema queridos, es que soy mi peor crítico.
 No soy nada fácil. Yo tengo la última palabra. Si a mi no me gusta, lo que pueda decir el resto es irrelevante. Se que suena horrible pero es así. Y si me tengo que destrozar, lo voy a hacer sin problemas. Solamente, que la única que va a saber que eso pasa, voy a ser yo. El problema en la autocritica parte de que puede ir a extremos oscuros y peligrosos. Obsesivos y extremistas, y acá es donde empieza el cuento luego de esta pequeña introducción.
Quiero contarles esto porque se que me leen muchas chicas jóvenes y porque se que Internet da a pensar que uno tiene una vida glamorousa llena de fiestas y zapatos hermosos pero eso es lo que uno deja ver. También esta el lado de la luna donde el sol no llega, no lo podemos ver, pero existe.
Hubo un tiempo en mi vida en el que solo reino la crítica, había una voz en mi cabeza que opacaba a todas las demás, las callaba autoritariamente y no hacía más que repetirme una y otra vez algo que yo misma había puesto en mi mente. No fue algo que me dijo nadie, no fue algo cierto siquiera, sino algo que en mis ojos era real, tangible y que me molestaba enormemente. No existía a los ojos de nadie más que los míos. Por eso les digo, yo soy mi peor critica. El espejo y yo no nos llevábamos, teníamos una relación de amor-odio. En un momento estaba todo bien y en el otro el castillo de naipes que me había creado se derrumbaba frente a mi. Esa voz en mi cabeza no le hacía caso a nada y yo tampoco podía escuchar otra cosa,  estaba monopolizando la conversación.
Todos decían sí y ella decía que no. Y yo le hacía caso. Había días que era más fuerte, otros en los que estaba más callada pero no dejaba de meter algún comentario. Con el tiempo, eso se hizo una obsesión. 
Se materializó en alguien que me dio la mano, me hizo confiar y seguir por un camino que no vi como peligroso. Ese día no comí.
Así fue como por un tiempo, creyendo que tenía completo control sobre lo que hacía, lo perdí sin darme cuenta. No voy a entrar mucho en detalle porque todos creo saben como es que funcionan estas cosas y lo mio era básicamente de manual. Tenía muchos trucos para convencerme a mi y a los demás de que no pasaba nada y todo estaba bien, no importara que me tiraran flores y me dijeran cosas positivas, yo no las escuchaba, no me interesaba, nunca lo hizo. Me obsesionaba más y más y más y no era culpa de nadie, más que mía. No me sentía mal, no estaba deprimida. Era algo que hacía porque quería y no porque alguien me dijo que lo tenía que hacer. Pero lo que creía que era una conducta constructiva, en realidad era lo opuesto. Y yo estaba consciente de lo que hacía, me sentía culpable pero al mismo tiempo me premiaba por hacer las cosas "bien". Me restringía y me convencía de merecerlo. Me miraba al espejo para ver si lo que yo veía era lo mismo que decía la balanza a la mañana, y a la tarde y a la noche. Varias veces al día casi que compulsivamente. A veces lo era, a veces no, pero nunca me alcanzaba, nunca era suficiente. Lo peor es que no quería contarle a nadie y al mismo tiempo quería contarle a todos. Casi como lo que estoy haciendo ahora, no quiero darles detalles pero al mismo tiempo no quiero guardarme nada.
Por un tiempo todo siguió igual hasta que llegué a eso que supuestamente quería, primero fue un numero y después otro más chico, y luego otro más chico. Para mi estaba bien, qué se yo. De nuevo, soy mi peor crítica y al menor cambio ahí estaba esa vocesita de nuevo haciéndomelo notar. Obviamente que nadie pensaba igual, lo que mis ojos veían era una distorsión de la realidad. Cuando llegué a eso que quise, la voz se calló. Estaba contenta, apaciguada y casi que satisfecha. Un día, no sé ni como ni cuando me di cuenta de todo lo que había pasado y en un rapto de alcohol y arrebato se lo conté a alguien. En un punto verbalizarlo lo hizo real en mi cabeza, y ahí fue cuando hice clic.
Quiero decirles que primero, no todo lo que uno muestra es real, no todo lo que uno ve es cierto y todo pasa eventualmente. Una de mis canciones favoritas dice, "que es lo que trae el invierno sino otra primavera?" y es verdad, puede que muchos estén en algún lugar parecido, o tengan días oscuros en los que nada está bien y todo es horrible, o se miren al espejo y se detesten (y ojo, yo nunca me detesté, todo lo que hice lo hice creyendo profundamente en el amor que le tengo a mi persona, Meramente cuestiones estéticas, no para tapar ningún problema ni para querer parecerme a nadie. La única razón siempre fue encajar en mis propios cánones de belleza. Es decir, lo que a mí me gustaba para mí. No me sentía triste, no me comparaba con nadie más que conmigo misma. Narcisismo puro en realidad, es hasta irónico de hecho.  ). El camino que yo tomé no fue el mejor aunque, honestamente nunca llegué tampoco a nada extremo. Sí se puede llegar al mismo destino deseado desde otros lados mucho mas saludables, que luego descubrí y que ahora practico conscientemente. Pero sí me pasó, y si pudo haber sido peor si me dejaba. Así como soy mi peor critica, también soy mi mejor fan y creo que uno se mete en los problemas pero también se saca.  Y yo solita pude salir, a fuerza de voluntad y de entender un montón de cosas que antes no podía hacer. Además de obviamente la ayuda incondicional de mis amigas que vieron antes lo que yo no.
Tuve este texto en borrador durante varios días, agregándole y sacándole cosas y creo que nunca va a estar completo o perfecto pero tiene que salir a la luz simplemente porque me lo debo a mi, y se lo debo a ustedes también. No como una deuda moral ni nada por el estilo, sino porque creo que a lo mejor puede ayudarle a alguien. Obviamente que pueden mandarme preguntas y voy a tratar de responder lo que pueda, comprendan de todas formas si hay algo que decido omitir. Sigue siendo un tema bastante complicado de tratar y aunque no tan recurrente como en sus comienzos, por momentos amenaza con volver.
Por eso estoy contando esto hoy, porque quiero mostrar que aunque uno se muestre fuerte, o cree una imagen suya para los demás, la realidad puede ser otra. De hecho, me da mucha ansiedad estar publicando esto, es como el miedo antes de sacar una curita porque sabes que va a doler. Fue parte de mi y no me define, pero si puedo usarlo para aprender y crecer. En esos momentos mi reflejo no coincidía con lo que yo veía. Hoy si, hoy puedo decir que aunque tengo días malos como todo el mundo, puedo sonreírle a la imagen del otro lado y no la estoy engañando.
Después de todo,  uno puede llegar a creerse esa ilusión y vivir por siempre en el país de las maravillas o puede aprender a encontrar las maravillas en el día a día.

16 comments:

  1. Siempre leo pero nunca escribo.
    El primer paso de eso es aceptarlo y darse cuenta de lo mal que te estabas haciendo sin darte. Seguí siendo la hermosa persona que sos.
    Juli

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  2. 👏👏👏👏👏💝

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  3. Solo entendí la introducción y la conclusión, pero el desarrollo no :( me pueden explicar!

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    1. estoy hablando de desordenes alimenticios

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  4. Leí todo y pensé que abajo iba a ver miles de comentarios, con lo que sea, sean preguntas, consejos, historias, pero nada.. no lo entiendo, cuando las cosas se complican la gente se borra. Yo si quiero contarte algo: yo también soy obsesiva, me exijo en todo para ser perfecta a pesar de saber que nunca voy a serlo, tengo unos cuantos diplomas de distintas cosas que no me interesan tanto tener sino que eran pruebas que me ponía a mi misma, tengo una balanza que dice el mismo número desde hace 4 o 5 años (estando en edad de crecimiento aún), tengo una sobrecarga de nervios que casi me hace convertirme en una persona que yo siendo un tercero odiaria (por suerte me trate a tiempo). Yo no se si llegue a estar enferma, pero si se que es un problema manipulador, que es algo de lo que un dia crees haberte curado y al otro dia vuelve a agarrarte. Te pido que tengas cuidado, que sigas por el camino saludable y no por el fácil, lo mismo me pido a mi, ya que nos dimos cuenta y eso es algo importante. Y por ultimo tambien te pido que, ya que conoces la situacion bien, ayudes si ves a alguien que este a punto de estar asi, si se agarra a tiempo se puede salir. Te lo pido porque yo empece a cuidarme un poquito mas cuando un dia me llaman y me dicen que mi amiga casi se muere, que corra al hospital. Y obvio que tengo recaidas, pero estoy alerta, y no quiero ver mas gente mal. Espero que lo leas y si es asi gracias. Cuidate linda

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    1. Lo bueno es saber que no estamos solas y que nos puede pasar a todos. Para eso escribí esto, para ayudar a quien lo necesite.

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  5. Que fue lo que tuviste?

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  6. Que fue lo que tuviste?

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  7. Escribís horriblementr mal y patético como Cielo Latini. Ugh.

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  8. La verdad es que yo me exijo más a mí misma de lo que na gente cercana a mí cree, y eso tiende a jugarme en contra. Y hay veces donde creo que me estoy exigiendo a mí misma en la medida correcta y después me encuentro con que de tanta presión que me impuse, termino enfermándome.
    Así que solo tengo una pregunta(y obviamente voy a entender si no la logras contestar, pero escribirla me hace sentir mejor): ¿cómo hacés para darte cuenta que lo que ves en el espejo es algo que tu mente está creando y no la más cruda realidad?
    De todas maneras, este es un artículo hermoso. Gracias por compartir algo así.

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Thank you for your time!! xoxo

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