• “Hola, soy Lessie, tengo 17 años y vivo en Buenos Aires. En este blog les …
    Mostrar todo
  • Los shorts de jean son indispensables en mi armario desde siempre y en el verano …
    Mostrar todo
  • El otro día pregunté en Twitter qué les gustaría leer por acá y …
    Mostrar todo
  • En pocos meses este espacio cumple 10 años. Eso es un montón de tiempo …
    Mostrar todo
  • El otro día pregunté en Twitter qué les gustaría leer por acá y alguien dijo “cómo administrar el tiempo y no procrastinar“. Al principio me reí porque 1-soy la reina de la procrastinación y 2-la peor administradora del tiempo del mundo pero lo cierto es que no es que no sé qué hacer sino que simplemente no lo hago. Así fue como se me ocurrió hacer este post, todo lo que debería hacer para administrar bien el tiempo pero no hago.

    Es como cuando vas al colegio y te dicen “si querés aprobar hay que prestar atención en clase, volver a repasar el mismo día de la lección y no dejar la tarea para último momento” sabemos la teoría pero la práctica es otra cosa. Ojo, no me jacto de esto ni mucho menos estoy orgullosa. Realmente admiro a las Marie Kondo de la vida pero yo no soy una de esas. Con un poco de suerte, este post me obligue a de alguna manera ponerme las pilas para dejar de joder, ya me hice un tatuaje para eso y no funcionó así que veremos qué tal me va ahora.

    1-Poner Deadlines – El tiempo es lo único que no vuelve.

    Con esta premisa, administrar el tiempo debería ser fácil pero sabemos que no lo es. Procrastinar es el enemigo número uno del progreso y desgraciadamente, es bastante popular entre las personas de nuestra generación. Para quienes no sepan, procrastinar se define como:

    La procrastinación (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro),​ postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

    Es básicamente dejar de hacer cosas que tenemos que hacer por otras que no tenemos que hacer pero son inmediatamente más gratificantes como puede ser ver youtube o poner excusas y ordenar, limpiar o cualquier otra cosa que sirva para retrasar aquello que no queremos hacer. Ahora bien, el secreto para vencer la procrastinación es: PONER DEADLINES. Cuando eso que necesita ser completado no tiene una fecha de caducidad específica sino más bien en algún momento del futuro es mucho más fácil de posponer que si por el contrario tiene que estar terminada para mañana a las 8pm. Me di cuenta que poniendo fechas realistas para hacer algo, me es mucho más fácil dejar de procrastinar y hacerlas. Para quienes trabajan mejor bajo presión como yo, estos límites hacen que administrar el tiempo resulte bastante más productivo y hasta divertido.

     2- Hacer listas 

    Otra de las cosas que probaron ayudarme en la lucha por administrar mejor el tiempo es hacer listas. Primero porque me da mucha satisfacción ir tachando cosas y segundo porque es una forma de visualizar las tareas pendientes y completarlas. No sé ustedes pero a mi me resulta siempre mejor tener todo anotado, tanto en papel como digital, (hice un post sobre cómo me organizo que pueden ver acá) las listas son sin lugar a dudas el método que más sirve para ser más productiva. Hago listas para todo y terminarlas es de las mejores sensaciones que hay.

    Hay muchos estudios que prueban cómo hacer to-do-lists ayudan y mucho en el día a día. La razón por la que me gusta usar Bullet Journals también es esa, porque me deja hacer todas las listas que quiero pero si no, a una menor escala y sin tanta cosa, las listas simples y básicas son de gran necesidad.

    3 – Darle espacios de tiempo a cada cosa

    Todas las notas sobre administrar el tiempo que leí conciden en una misma cosa: tener bloques de tiempo para cada tarea. Cuando se nos complica el temita de la procrastinación, tener una voluntad fuerte a la hora de dedicarle cierto tiempo a las tareas es clave. Primero en realidad, hay que entender en qué se nos va tanto tiempo. ¿Cómo es que ya son las cinco de la tarde?  El tiempo pasa, se hace tarde y no hicimos lo que teníamos que hacer. Pero creo que el problema en esto es que no generamos una rutina que sea eficiente y realista.

    Voy a responder mails por treinta minutos, trabajar en este proyecto extra por otros treinta, editar por dos horas y hasta las seis de la tarde no puedo ver Netflix. Pero la trampa es que Tener voluntad y sí o sí completar los bloques asignados y no salirse de eso.

    A mi personalmente me funcionan mucho las rutinas y cuando me salgo de eso la vida medio que se me desordena y volver es a veces bastante complicado pero una vez que la tengo aceitada soy la reina de la productividad.  Además, tener bloques de tiempo termina por transformarse en un juego y siempre digo que no hay mejor competencia que la que se tiene con una misma. 

    4- Aprovechar la mañana 

    El tiempo y la vida me demostró que cuando se aprovechan las mañanas, se hace mucho más que cuando no. Siempre pensé que soy una night-owl y es cierto, funciono mucho mejor a la noche que a la mañana. Pueden ser las tres de la madrugada y yo voy a estar editando mucho más feliz que a las nueve pero también es cierto que si me quedo editando hasta tan tarde, luego me voy a levantar a cualquier hora y arrancar es mucho más complicado de lo que debería ser.  También me pasa que trabajando desde casa, poner estos límites y horarios es muchísimo más complicado que si trabajara en una oficina. No tengo la responsabilidad física de levantarme a las nueve de la mañana porque nadie me controla y es lo mismo -casi siempre- si lo hago a la mañana o a la tarde.

    Tratar de aprovechar la mañana es otra cosa útil para adminstrar mejor el tiempo y mucha gente coincide en que hacer los MIT (most important task o tareas más importantes) a la mañana hacen que nos sintamos mejor a la hora de tacharlas de la lista y sacarlas del camino bien temprano porque nos deja espacio para otras cosas que requieren menos esfuero para cuando no tengamos tanta energía.

    5- Eliminar las distracciones 

    Eliminar todo eso que evita que no podamos administrar bien el tiempo es irónicamente, lo mejor para administrar el tiempo de manera eficiente. Salir de redes sociales si es lo necesario, apagar el celular hasta no tener eso terminado o buscar un nuevo lugar para trabajar. Nuevamente, trabajar desde casa o tener un emprendimiento hace que los límites sean difusos y yo trabajo mejor cuando no estoy rodeada de cosas que me distraigan.

    Esto puede ser ir a un bar, a otra parte de la casa para enfocarnos mejor, a on espacio de co-work o lo que sea. Pero para eliminar las distracciones hay que ponerse en un modo mental específico que no tenemos todo el tiempo y el espacio en el que trabajemos también es un factor determinante en esto. Hay algunas aplicaciones y extensiones para browsers que ayudan en casos extremos, bloqueando ciertos sitios y demás que sirven cuando nuestra voluntad no coopera como Toggl o RescueTime  pero sigo creyendo que ejercitar la voluntad es eventualmente lo más sano y efectivo.

    6 – Planear desde antes y saber decir que no 

    Planear con anticipación es fundamental. Esto puede ser tanto la noche anterior como lo primero que hacemos en la mañana. Generar un pequeño ritual a la hora de planear -ver nuevamente el post de la organización- es hasta placentero. También ayuda a ponerse en ese estado mental de “hacer cosas” y nos deja tiempo necesario para prepararnos cuando ya sabemos qué es lo que tenemos que hacer.

    Planear, hacer listas o lo que sea también tiene que ser realista porque el día tiene nada más que veinti cuatro horas y al menos ocho se usan para dormir. No podemos tratar de meter quince tareas en un mismo día. Saber decir(nos) que no es importante. A nosotroxs y al resto. Si bien a veces está bueno salirse de ese plan, cuando queremos realmente llegar a nuestro máximo de productividad decir que NO ayuda a controlarnos. No voy a salir a cenar, no voy a ver youtube, no voy a ver ese capítulo nuevo HASTA QUE NO TERMINE LO QUE DIJE QUE IBA A TERMINAR. 

    7- Establecer metas y priorizar tareas

    Otro de los secretos para administrar el tiempo correctamente es: establecer metas. Siguiendo con esto que tanto me gusta de competir con unx mismo, establecer metas es como una gran carrera y para ganar es lo más divertido. Para esto también hay que priorizar tareas:

    • Importante y urgente: Hay que hacerlo ya.
    • Importante pero no urgente: Hay que hacerlas cuanto antes pero otras cosas merecen más atención primero.
    • No urgente y no importante: No es relevante ahora, puede esperar a más tarde.

    Entonces, estableciendo metas de las cosas que sí o sí hay que hacer hoy y poniendo una escala de valor y prioridad a las tareas -en una lista como ya dijimos antes– el hacer las cosas va a resultar mucho menos abrumador y complicado.

    8- Ser consistente 

    Por último y como todo, para lograr el éxito hay que ser consistente. De nada sirve hacer esto una vez sola y luego seguir con los hábitos de antes. Si queremos conseguir administrar el tiempo como mejor se pueda hay que repetir estos pasos hasta que se vuelva un hábito y si en algún momento nos cuesta o no podemos, no pasa nada. Siempre se puede volver a empezar.

    Blazer y Top: Forever 21 // Shorts: American Eagle // Zapatillas: 47st  // Cartera: Rebecca Minkoff 

    ph: FloPereira

     

    Follow:
    Lessie
    Lessie

    Journalist and Harry Potter nerd creating digital content since 2009

    Find me on: Web | Twitter

    Compártelo

    Leave a Reply

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


    Looking for Something?